A María Hildaura le falló el Estado
El pasado miércoles, María Hildaura fue asesinada por su expareja en el parqueo de un supermercado de Sensuntepeque, Cabañas. No fue un ataque repentino. No fue un crimen motivado simplemente por «celos», como algunos medios insistieron en presentarlo. Tampoco fue una tragedia inevitable.
Fue un feminicidio que pudo prevenirse.
Y cuando una mujer es asesinada después de haber pedido ayuda, quien ha fallado no es ella, sino el Estado. Leer más