Comunidades indígenas declaran la finca Santa Adelaida como territorio ancestral y denuncians presencia policial durante la actividad

Comunidades indígenas de Izalco realizaron el sábado una declaratoria comunitaria de ancestralidad y sitios sagrados en la finca Santa Adelaida, donde rechazan la instalación de parque fotovoltaico de la empresa Volcano Energy. Durante la actividad, las organizaciones participantes denunciaron la presencia de agentes de la PNC, militares y policías vestidos de civil en la zona.

Por. Redacción

Comunidades de Chorro Arriba, Chorro Abajo, Cutan y Cuyagualo, en Izalco, Sonsonate, realizaron el sábado 29 de agosto una actividad comunitaria en la finca Santa Adelaida para declarar el lugar y sus zonas de influencia como Territorio de Interés Ancestral, Ecológico y Cultural Indígena.

La actividad fue convocada por el Movimiento Indígena para la Integración de las Luchas de los Pueblos Ancestrales de El Salvador (MILPA), en rechazo al proyecto de construcción del parque fotovoltaico que, según las comunidades, representa una amenaza para sus territorios, fuentes de agua, patrimonio natural y sitio considerados sagrados.

 Las comunidades han señalado que la zona tiene un valor ancestral y cultural que trasciende su uso como tierra productiva, además de albergar fuentes de agua, zonas de recarga acuífera, sitios de resguardo arqueológico y bienes de importancia para sus prácticas de medicina, alimentación y espiritualidad.

Durante la declaratoria, las comunidades expresaron su firme rechazo a la instalación del parque fotovoltaico y señalaron que un proyecto de esta magnitud podría provocar afectaciones al entorno, al acceso al agua y a los sitios que consideran sagrados.

“Hacemos un atento llamado al estado salvadoreño y a la empresa que quiere construir sobre nuestro territorio, que vean el daño que están causando en nuestro territorio; es un error que un territorio reconocido como parte de la biosfera Ilamatepec. La herencia cultural y la herencia ancestral es lo que queremos dejar como buen vivir a las futuras generaciones, por eso decimos NO A LOS PROYECTOS DE MUERTE”, agregaron miembros del Consejo Ancestral de los Territorios Indígenas Kuskatan.

Como parte de sus demandas, solicitaron la paralización de cualquier trámite, permiso ambiental o licencia de construcción relacionada con el proyecto. Además, exigieron respeto a los lugares sagrados y pidieron la intervención del Ministerio de Cultura y del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para realizar inspecciones que determinen el valor patrimonial e hídrico de las tierras.

También, señalaron como parte de su declaratoria el artículo 63 de la Constitución de la República, la Ley de Cultura, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

MILPA denuncia presencia policial y militar durante la actividad

Durante la jornada, las organizaciones hicieron una denuncia pública por la presencia de agentes de la Policía Nacional Civil, alimentos de la Fuerza Armada y policías vestidos de civil en los alrededores y dentro del espacio donde se desarrollaba la actividad.

Según testimonios de los asistentes, dos patrullas policiales realizaron recorridos en los alrededores de la comunidad. También señalaron que, antes de iniciar la actividad, una patrulla intervino uno de los vehículos que trasladaba a participantes de distintos puntos de Sonsonate hacia Chorro Arriba.

Angel Flores, coordinador de la filial Oriente de Milpa, afirmó que durante la actividad tres agentes vestidos de civil ingresaron al espacio privado donde se desarrollaba el encuentro sin identificarse ante las personas participantes.

 “Cuando integrantes de las organizaciones se acercaron a preguntar el motivo de la presencia policial, los agentes respondieron que seguían órdenes de sus superiores que buscaban prevenir posibles hechos de violencia”.

Flores agregó que se trataba de una actividad comunitaria y pacífica, por lo que sospechan que  la presencia policial tenía como finalidad recopilar información sobre quienes participan en la defensa del territorio.

MILPA y las comunidades indígenas denuncias que los hechos ocurren en un contexto de oposición comunitaria al proyecto de Volcano Energy en la Finca Santa Adelaida, aseguran que mantendrán la vigilancia y la movilización pacífica en defensa de lo que consideran su patrimonio ancestral, bienes comunes y protección al territorio.