Damaris Quelez: una crack del fútbol femenino

Damaris Quelez, la niña que soñó con vestir la camisa azul y representar a El Salvador tiene un cúmulo de sueños y metas cumplidas. Desde pequeña era una rompe redes y coronó su carrera en las ligas de Guatemala y El Salvador. Su destreza en la cancha, trabajo, pasión y amor por el fútbol dieron frutos que suman diversos trofeos, medallas y reconocimientos a lo largo de su trayectoria como futbolista. Los pilares fundamentales de su carrera son su familia y sus compañeras, quienes le han dado los triunfos en las canchas.

Fotografías: Reiny Ponce

Iluminación: Karen Sibrián

Damaris es campeona goleadora en El Salvador y ha destacado en otras ligas como la de Guatemala, es monitora deportiva.

La delantera tiene alrededor de 30 trofeos como campeona goleadora, medallas y reconocimientos como la Mejor Futbolista Femenina de 2019 y la Mujer Gol en 2022 debido a su alto desempeño.

Los inicios de Damaris en las ligas de Primera División se remontan al 2012 en la Liga Nacional de Fútbol Femenino de Guatemala, donde levantó la copa con diversos equipos y en la que conquistó cuatro veces el título de campeona goleadora. 

Al no existir en El Salvador una liga femenina, futbolistas como Damaris vieron la oportunidad de crecer en otros países porque hasta 2016 comienza la conformación para la Liga de Primera División Femenina, de la cual ha formado parte desde su regreso.

La crack del fútbol femenino muestra parte de los reconocimientos que ha ganado a lo largo de su trayectoria. Foto/ReinyPonce
Damaris una promesa del fútbol femenino

Desde que era una niña, Damaris era una promesa para el fútbol femenino, en su comunidad era una de las más rápidas en los equipos de fútbol, jugó en equipos mixtos y aprendió del «fútbol callejero». Pasó poco tiempo para dejarse notar. Su habilidad para mandar el balón hasta el fondo de la red la llevó a conquistar sus primeras estrellas a su corta edad.

«Cuando era niña me decían que era muy rápida. A los 12 años me vieron jugar en una cancha de mi colonia, era la única niña entre todos los niños, desde que era pequeña jugaba así. Cuando llegué al Liceo Cristiano vieron mis habilidades. Jugué como delantera y de esa posición nadie me sacó».

Por medio del fútbol fue becada para estudiar en el Colegio Liceo Cristiano «Reverendo Juan Bueno» donde participó en la liga estudiantil y fue campeona en 2004 y 2007 a nivel nacional, en el mismo año en los Codicader y en Centroamérica y del Caribe Jedecac en Puerto Rico, conquistando títulos junto a sus compañeras. 

Damaris fue parte de la Selección femenina de fútbol de El Salvador en las categorías: Sub 17, Sub 19, Sub 20 y Sub 23. Foto/Reiny Ponce.

La niña que soñaba con ser una gran futbolista daba pasos agigantados en este deporte. Desde los 12 años fue llamada a la Selección Femenina de Fútbol de El Salvador, pero fue hasta años más tarde que vistió la camisa azul y comenzó a representar al país en la Sub 17, Sub 19, Sub 20 y Sub 23.

"Cuando era niña, uno de mis sueños era jugar con la Selección. Creo que ese es el sueño de toda niña futbolista, desde pequeña representar a nuestro pulgarcito, vestir esa camiseta azul".

Su sueño de jugar se desarrolló a pesar de no contar con apoyo «antes no teníamos mucho apoyo porque nos llamaban tres meses antes, dos meses antes para entrenar, creo que no es justo, no era justo porque la gente pide resultados pero no sabe la manera como entrenamos, no sirve alimentarte bien si solo son dos meses de trabajo».

Pero cada vez Damaris soñaba más grande y anhelaba salir del país para jugar en otras ligas. En 2012 llegó la oportunidad en la Liga Nacional de Fútbol Femenino de Guatemala. Junto a Francisca González e Ingrid Ramos salieron en una hazaña que nombra hasta de “atrevida”.

«Nos vieron jugar con la Selección, luego nos contactaron, nos pusimos de acuerdo y decidimos ir a Guatemala a probar suerte. Fuimos atrevidas», dice Damaris. Su llegada a la liga de Guatemala la narra como una experiencia enriquecedora. 

«Es una liga muy competitiva, se notaba mucho la diferencia porque aquí (en El Salvador) prácticamente no existía liga, lo que existía era el ADFA o el torneo federado. Cuando llegamos a Guatemala encontramos equipos muy fuertes, varios equipos, no solo dos o tres. Allá si había mucha competencia, los equipos se preparan para competir porque quieren ganar, no solo juegan por participar».

La delantera muestra un reconocimiento como la jugadora más valiosa. Foto/Reiny Ponce.

En la liga de Guatemala perteneció a seis equipos. El primero que llegó a reforzar fue el Deportivo Jutiapanecas, luego pasó a las filas del Deportivo Achuapanecas, Deportivo Amatitlán, Aurora Femenino, Sacachispas y finalizó defendiendo los colores de Xelajú.

Damaris estuvo 8 años en esa liga, levantó siete veces la copa junto sus compañeras de diferentes equipos, quienes además le dieron cuatro veces el triunfo de campeona goleadora. Tres títulos en Jutiapanecas y uno en Achuapanecas.

Al cumplir sus sueños dio un adiós a las canchas del país vecino y sintió que era el momento de volver porque soñaba con ganar títulos de goleo en el país que la vio nacer. 

"Me enorgullece y me siento muy feliz porque por medio del fútbol he logrado muchas cosas. En Guatemala logré uno de mis sueños: quedar campeona con los equipos, quedar campeona goleadora en esa la liga y competir con grandes jugadoras".


Damaris tuvo un regreso glorioso al país, pasó a formar parte diferentes equipos de la Primera División y destaca como campeona goleadora en varias temporadas.

En la Liga Femenina de la Primera División de El Salvador ha ganado cinco veces el título de campeona goleadora. Su paso por Municipal Limeño, FAS Femenino y Santa Tecla registran una marca de 152 goles en la fase regular. En el pasado torneo Clausura 2023 rompió su propio récord al anotar 43 tantos. Esta jornada fue suspendida debido a la tragedia ocurrida en el Estadio Cuscatlán.

"Mi familia, mi barra fiel"

«Cuando anoto un gol solo pienso en mi familia que está en las gradas apoyándome. Mi familia es mi mayor motivación, es con la que disfruto. Siempre me están motivando cuando voy a un entreno o a un partido».

La familia de Damaris es el principal pilar para el desarrollo de su carrera como futbolista. Su papá inmediatamente identificó su talento y su mamá era quien la acompañaba a los entrenos.

"Estoy agradecida porque me enseñaron y me dieron la oportunidad de poder jugar fútbol. Muchas veces por ser niña dicen que el fútbol no es para niñas y no les apoyan pero gracias a Dios en ese sentido mi papá vio el talento que tenía y apostó por apoyarme".

Los hermanos de Damaris, también juegan fútbol y mostraron su apoyo para que ella llegara a ser grande en las canchas. «Ellos juegan fútbol y juegan muy bien. Lamentablemente no tuvieron la oportunidad que yo tuve. Esa facilidad de llevarlos a una cancha, de llevarlos a entrenos pero lo que no tuvieron ellos, lo hicieron conmigo. Me apoyaron, me compraban tacos, me motivaban».

Damaris dedica cada gol a su familia realizando esta pose. Foto/Reiny Ponce.

La familia de Damaris es quien la acompaña a cada estadio, en cada juego y en cada decisión que toma. «Me siento agradecida con Dios y con mi familia ya que sin ellos no hubiese logrado estar donde estoy».

Desde las gradas con gritos y aplausos la familia de Damaris celebra cada uno de sus goles. 

"A veces toda la barra que se ve son 10, pero es mi familia, como yo le digo mi barra fiel [...] gracias a su la ayuda logré cumplir otro sueño que era salir a jugar fuera del país, y fue en Guatemala. Gracias a su confianza pude lograr estar ochos años en la liga de Guatemala donde me iban a ver jugar y se quedaban allá conmigo".

"Mis compañeras me hacen campeona goleadora"

Damaris no duda en nombrar a sus compañeras de equipo como las mujeres que la acuerpan en cada juego y asegura que son quienes la han convertido en una campeona goleadora. Para la delantera los triunfos son colectivos y son el resultado del trabajo en equipo.

"Me siento feliz al anotar tantos goles. Mis compañeras me hacen campeona goleadora. Cuando tengo la confianza de ellas y es parte de la estrategia, lo hago [...] es el trabajo que venimos haciendo con ellas porque sin su ayuda no pudiera anotar tantos goles".

Asimismo expresa que es necesario compartir dentro de la cancha con otras delanteras el tan anhelado gol. «Algunas veces, una se encuentra a otra delantera que también tiene hambre de gol y es bonito compartir. De eso se trata el fútbol, de que mis compañeras tomen confianza porque en los partidos lo más importante no es quien anote el gol sino llevarnos los tres puntos a casa». 

La delantera explica que el fútbol es un deporte sano donde se comparte y deja amistades como ha sido su caso. Foto/Reiny Ponce.
"Cuando sea grande quiero ser como usted seño"

La delantera confiesa que prefiere jugar fútbol pero reconoce que es momento de pasar a otra etapa en su vida.

Al ser monitora dije: ‘lo que a mi me enseñaron, lo que he aprendido también lo puedo impartir en la clase y gracias a Dios me gustó […] aunque me gusta más jugar fútbol y me veo más de esa manera, pero creo que mi tiempo ya está llegando. Siento que ya disfruté lo que tenía que disfrutar, conocí muchos países que es uno de nuestros sueños como futbolistas, salir del país, jugar en la Selección, y gracias a Dios los cumplí».

"Mis estudiantes me motivan. A veces me dicen ´seño juguemos´ porque ellos me van a ver a los partidos cuando son en la federación. ´seño la vamos a ir a ver jugar´, 'seño mire lo que aprendí de usted´, ´seño cuando sea grande quiero ser como usted´. Esas palabras me motivan para seguir trabajando día a día. Es bonito saber que les estoy enseñando. Ellos también me enseñan mucho y me siento agradecida con el trabajo que tengo".

Damaris considera  que hay avances en el  fútbol femenino de El Salvador, al ver oportunidades para las niñas como la creación de escuelas de fútbol con las cuales el fútbol femenino está dando pasos.

«Siento que lo que no nos favorecía a nosotras es que no existían escuelas como las que existen ahora. Yo no tuve la oportunidad de estar en una escuela de fútbol sino que como decimos practicamos el fútbol callejero. Ahora se ha dado ese pasito donde las niñas que les gusta mucho el fútbol pueden ir a practicarlo […] hoy en día he visto bastantes mamás con sus hijas llevándolas y me da alegría porque eso no se veía antes, entonces hay una satisfacción de que el fútbol femenino ya está creciendo«.

Sin embargo, menciona que hay condiciones que quedan por mejorar para las jugadoras.

«Si ha crecido pero falta mucho, demasiado diría yo para que las mujeres tengan más validez, para que tengamos equivalencia porque sabemos que no todos los equipos apoyan. Hay jugadoras que quizá en sus equipos no les dan la comida como se debe, otras van por jugar fútbol, quizá otras no les dan ni viáticos y a veces una tiene que estar gastando para los pasajes, pues el bus no nos lleva gratis. Hace falta bastante para que todos los equipos sean competitivos». 

La crack del fútbol femenino da un mensaje para las niñas y las mujeres que sueñan con practicar este deporte.

"El fútbol es para las mujeres y debe ser un lugar donde podamos cumplir nuestros sueños, donde podamos sobresalir. No bajen la guardia, sigan entrenando, pero siempre de la mano de sus estudios porque lo segundo es el fútbol pero si se puede llevar las dos cosas a la par es mejor".