Construir enemigos en las redes: cómo los creadores de contenido deslegitiman a quienes cuestionan al poder

Un monitoreo realizado por La Brújula durante seis meses identifica patrones en los contenidos de 14 perfiles de Facebook y YouTube que ridiculizan, deslegitiman o tergiversan las demandas de organizaciones sociales, periodistas, personas defensoras y movimientos feministas. Estas narrativas construyen antagonistas y alimentan el miedo, la autocensura y el rechazo hacia quienes cuestionan al poder. 

Por. Redacción

*Karla y Marta asistieron a la marcha feminista del 8M. No se conocían. Ni siquiera se encontraron durante la movilización. Al final del día, sin embargo, ambas tenían la misma preocupación: las fotografías que circulaban en redes sociales.

Sus imágenes habían sido alteradas. Los mensajes de sus carteles fueron cambiados por otros de confrontación contra el gobierno. Sus rostros aparecieron junto a frases que nunca dijeron y que ellas no autorizaron. Después vinieron los insultos, las burlas y los mensajes de odio. Durante al menos una semana, sus rostros siguieron circulando en redes.

Participar en una marcha había terminado convirtiéndolas en blanco de ataques digitales.

Lo que ocurrió con Karla y Marta muestra cómo una imagen manipulada puede hacer algo más que distorsionar un mensaje: puede convertir una expresión política en un motivo de señalamiento y exposición. Y aunque estas agresiones pueden tener consecuencias en la vida de quienes las reciben, no es lo mismo para quienes las ejercen. Tanto así que interponer una denuncia es cada vez más lejano porque no hay confianza en las instituciones. Los agresores, como demuestra esta investigación, representan perfiles afines al gobierno. 

Fotografías realizadas del 8M fueron alteradas para desinformar y deslegitimar la marcha feminista.

En los últimos seis meses, de marzo a agosto de 2026, La Brújula realizó un monitoreo en redes sociales para identificar patrones y recursos utilizados en la creación de narrativas de odio. El resultado fueron 14 perfiles de Facebook y YouTube. La revisión incluyó publicaciones relacionadas con  momentos de expresiones colectivas como la marcha del 8M y la del 1 de mayo. 

Según, Artículo 19, el discurso de odio puede identificarse si presenta elementos recurrentes como identificar al grupo al que se dirige, el alcance y tono de los mensajes y la reacción que busca provocar, que puede incluir: violencia y respuestas emocionales negativas. También considera si el mensaje causa un daño específico o promueve ese daño públicamente. Estos discursos pueden expresarse de forma verbal, no verbal, visual, artística; y difundirse  a través de internet, medios impresos, radio, o televisión.  

El monitoreo se realizó a un año del exilio de más de 130 personas defensoras y periodistas, de la captura de Ruth López, reconocida por su trabajo en derechos humanos, transparencia y corrupción; de más de cuatro años de vigencia del régimen de excepción. 

Diversas organizaciones nacionales e internacionales han denunciado las vulneraciones a derechos humanos en personas víctimas del régimen de excepción, han señalado el desmantelamiento de la democracia en el país y afirman que emitir una opinión o exigir derechos representa una puerta a la cárcel. 

En el gremio periodístico, la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) registró 83 casos de acoso digital en 2025, en la que hombres y mujeres periodistas la agresión más común es el desprestigio del ejercicio de periodismo. Sin embargo, para las mujeres incluyen sesgos de género, se sexualizan o hay amenazas de violencia sexual. 

Claudia Palacios, integrante de la APES, explica que las expresiones o discursos de odio se proliferan de manera sistemática, pueden empezar por un comentario anónimo en X (antes Twitter), otros perfiles replican y luego, estas narrativas son intensificadas y masificadas por youtubers, páginas de Facebook, medios de comunicación, incluso por el gobierno. 

Construcción de antagonismos: La “oposición” como amenaza para el pueblo

Las páginas monitoreadas han demostrado la repetición en el mensaje en la que posicionan dos lados de la narrativa: por un lado, los que defienden al pueblo, y por el otro, los antagonistas de la historia, los que amenazan con retroceder al pasado, es a quienes ellos han decidido llamar  la oposición.

“Todos los gobiernos de extrema derecha están construidos, o es una de sus bases, el generar esa esa división en la sociedad: Los que están conmigo y los que no están conmigo; estos somos los buenos, estos son los malos”, comenta uno de los analistas consultados para este reportaje y quien solicitó no mencionar su nombre en este texto. 

Estos antagonismos se materializan en publicaciones recurrentes para reforzar la idea que son “enemigos del pueblo» o de “Bukele”. Al punto de legitimar la persecución política y judicialización de personas defensoras como el caso de Ruth López, reconocida defensora y Presa de Conciencia en El Salvador. 

LaBritany.com, página afín al gobierno, repite constantemente que Ruth luchaba por la seguridad de los pandilleros. En esa misma publicación colocan “La lógica de la oposición es encerrar a quienes defienden la seguridad de los salvadoreños” y completan su idea con la imagen de Ruth y la frase: “Ruth debería estar libre y Bukele encerrado en prisión”. Tratando de generar reacciones negativas y de odio a la defensora. 

Tabla elaboración propia con información recolectada en el monitoreo.

Los discursos no solo recaen de manera individual, también las movilizaciones o concentraciones que diversos movimientos sociales realizan son utilizados para construir una versión alterada de sus demandas.

En marco de la marcha del 1 de mayo, Día de la persona Trabajadora, Romeo Lemus, ex periodista y ahora creador de contenido y propaganda para el oficialismo,  dedicó su programa titulado: “Vandalismo y rechazo a los políticos en la marcha del primero de mayo”,. En el video minimiza las demandas de personas sindicalistas y de organizaciones de derechos humanos, señalando como lo más importante la mancha de paredes y la participación de partidos políticos. 

Romeo Lemus, periodista, en su canal de YouTube retoma las opiniones de las voces críticas y las utiliza para afirmar que no son ciertas y que solo quieren aprovecharse de la población.

José Valladares, “Soy José Youtuber”, otro de los creadores de contenido afín al gobierno, reforzaba esa línea argumentativa sobre la marcha del 1 de Mayo, pero atacando a la prensa independiente. «No se dejen llevar por los medios de oposición cuya agenda no es informar si no meter narrativas manipuladas para politizar todos los temas». 

Claudia Palacios afirma que no ha sido posible identificar si existen cuentas que se activan de manera coordinada en contra de una persona defensoras, política o periodista, pero que sí es evidente una coordinación repetida en el discurso, que abre paso a comentarios, burlas y sátira en contra de los periodistas y defensores de derechos humanos. 

“Lo que se busca es un desprestigio y la narrativa es tan sistemática, constante y persistente que, aunque sean mentiras, al final se vuelven verdades en el pensamiento de las personas”, señala. 

Los señalamientos y el desprestigio pueden conducir a la persecución judicial de personas defensoras y periodistas. Y allanar  el camino a justificar capturas arbitrarias como ocurre con Ruth López.  

El uso de recursos para reforzar el discurso de odio hacia la “oposición” 

Los creadores de contenido utilizan fotografías manipuladas, titulares llamativos, videos alterados con Inteligencia Artificial, el uso de la parodia o humor para captar la atención de la audiencia y que sus contenidos puedan ser consumibles. 

Todo esas herramientas pudieron observarse en la campaña oficialista contra la campaña ambientalista “Salvemos el Espino”, que buscaba evitar  la construcción del Centro de Ferias y Convenciones (CIFCO) debido a los impactos ambientales que conlleva. 

Sin embargo, el gobierno negó el daño al ecosistema de la Finca El Espino. Brindó información tergiversada, e incluso llamó a sembrar árboles. Reduciendo la demanda a que si estabas a favor del ambiente tenías que sembrar árboles, sino solo eras oposición, estabas en contra de todo lo que hace el gobierno.

Desde un tono humorístico,  burlesco y manipulador, se atacó la lucha ambiental. Soy José Youtuber dedicó parte de su programa para ridiculizar la defensa ambiental. Usó imágenes creadas con IA  y señalamientos ofensivos.  El video de 30 minutos tuvo un alcance de más de 128 mil visualizaciones. 

Uso de imágenes que representan a ecologistas de una forma ofensiva, en el video muestran otros clips con manipulación de IA, sonidos burlescos, apodos y otras expresiones ofensivas.

Frases como “ecologistas de celular”, “se dejan manipular por el Faro…” y “la oposición que tergiversa la información”, fueron las más repetidas por el youtuber. 

Uno de los analistas explicó que al usar recursos que llaman y la atención y se hacen desde el humor logran que el mensaje quede insertado en la mente de las personas.

“Aparece una persona que habla mal, insulta, ridiculiza, eso a la población le puede gustar, porque da risa, porque utiliza un lenguaje muy popular. Pero es lastimoso porque la gente no tiene un sentido crítico sobre eso, solo escucha y les cree”. 

En páginas como SIVAR360SV, LaBrittany.com y TendenciaSV usan publicaciones o reels que incitan el rechazo a través de imágenes alteradas y con declaraciones falsas o tergiversadas. Usan frases como: «Los que siguen a Bukele son ignorantes y los intelectuales me siguen a mí» o “Unidas venceremos a Nayib Bukele” atribuidas a personas con una imagen pública conocidas por ser parte de algún partido político opositor, son analistas, generan opinión o son defensoras de derechos humanos.

Además, estás páginas hacen uso de la IA generativa para alterar las imágenes. Publican vídeos con imágenes falsas, usando su voz y su fotografía, incitando a las audiencias a responder de forma negativa.

“Tiene una validación del mismo gobierno para que estos creadores de contenido difundan este tipo de información. Al final no existe una normativa o un límite hasta dónde pueden llegar o qué tipo de contenido van a difundir”, comenta uno de los analistas.

Con la entrada de Bukele al poder, los creadores de contenido han tenido el aval del gobierno, incluso están presentes en espacios donde los periodistas ya no tienen acceso. Esta alianza permite que no existan límites hasta dónde pueden llegar sus publicaciones. Incluso diputados como William Soriano tienen su propio canal y reacciona positivamente al video de Soy José Youtuber. 

Frases como “ecologistas de celular”, “se dejan manipular por el Faro…” y “la oposición que tergiversa la información”, fueron las más repetidas por el youtuber. 

Uno de los analistas explicó que al usar recursos que llaman y la atención y se hacen desde el humor logran que el mensaje quede insertado en la mente de las personas.

“Aparece una persona que habla mal, insulta, ridiculiza, eso a la población le puede gustar, porque da risa, porque utiliza un lenguaje muy popular. Pero es lastimoso porque la gente no tiene un sentido crítico sobre eso, solo escucha y les cree”. 

En páginas como SIVAR360SV, LaBrittany.com y TendenciaSV usan publicaciones o reels que incitan el rechazo a través de imágenes alteradas y con declaraciones falsas o tergiversadas. Usan frases como: «Los que siguen a Bukele son ignorantes y los intelectuales me siguen a mí» o “Unidas venceremos a Nayib Bukele” atribuidas a personas con una imagen pública conocidas por ser parte de algún partido político opositor, son analistas, generan opinión o son defensoras de derechos humanos.

Además, estás páginas hacen uso de la IA generativa para alterar las imágenes. Publican vídeos con imágenes falsas, usando su voz y su fotografía, incitando a las audiencias a responder de forma negativa.

“Tiene una validación del mismo gobierno para que estos creadores de contenido difundan este tipo de información. Al final no existe una normativa o un límite hasta dónde pueden llegar o qué tipo de contenido van a difundir”, comenta uno de los analistas.

Con la entrada de Bukele al poder, los creadores de contenido han tenido el aval del gobierno, incluso están presentes en espacios donde los periodistas ya no tienen acceso. Esta alianza permite que no existan límites hasta dónde pueden llegar sus publicaciones. Incluso diputados como William Soriano tienen su propio canal y reacciona positivamente al video de Soy José Youtuber. 

Discurso de odio contra mujeres y población LGBTIQ+

Las narrativas de estos creadores de contenido afirman que la seguridad de las mujeres ha mejorado debido a que no existen agrupaciones ilícitas, refuerzan estereotipos sobre desapariciones, usan el feminicidio para generar morbo y ridiculizan a personas de la población LGBTIQ, lo que refuerza ideas conservadoras y de odio. 

Algunos retomaron la marcha del 8M para reforzar la idea de que la lucha del movimiento feminista no era válida, calificándolas como vandalizadoras de  monumentos.

“Feministas vandalizan plazas de el salvador y mujeres lo reparan», así empieza el titular de El Jos. En el  episodio busca deslegitimar al movimiento femnista con frases como “rechazo a los hombres y al estado” o que “un porcentaje mínimo (de sus demandas) son ciertas”, incitando a su audiencia a responder desde el odio.  

Además, se observa que a las feministas no se les reconoce como mujeres, sino que se establece una distinción entre “las feministas” y “las mujeres”, representadas estas últimas como quienes “limpian lo que las feministas mancharon”. Esta separación evidencia cómo estas narrativas operan como mecanismos de control y disciplinamiento sobre los cuerpos y comportamientos de las mujeres, al establecer cuáles formas de ser mujer son legítimas y cuáles son descalificadas.

Estos patrones se reflejan también en el abordaje a la violencia contra las mujeres. Expresiones como “Hombre se dejó llevar por los celos”, justifican la violencia y generan comentarios similares en  sus audiencias.  

En temas de desapariciones, presentan casos de niñas o adolescentes exponiendo su historia con el fin de generar sensacionalismo y morbo. 

“La familia preocupada y desesperada, la cipota con el marido mayor de edad”, se lee en uno de sus post.  Al abrir los comentarios, estos  culpabilizan a las niñas, validando la violencia sexual y el matrimonio infantil.

En el webinario «La manosfera digital: algoritmos y narrativas sobre masculinidad», los investigadores Fernando Carcache y Álvaro López-Espinoza presentaron su estudio sobre la exposición a publicaciones que amplifican discursos sobre masculinidad en Honduras y El Salvador. 

Entre sus hallazgos está la exposición de manera pasiva y algorítmica dirigida a hombres sin importar su nivel educativo o condición económica mientras navegan por las redes, siendo Facebook y Tik Tok las plataformas con más contenidos de este tipo.  

Asimismo, identificaron contenidos que se construyeron a partir de un enfoque conservadores tradicionalista, en la que defienden concepciones sobre el matrimonio, familia y roles de género. Un discurso similar al que expresa Bukele al dirigirse a la población y tomar medidas para rechazar leyes sobre aborto o población LGBTIQ+.

En el monitoreo aparecen páginas que inducen a comentarios de odio, refuerzan estigmas y validan la violencia. Lo mismo ocurre sobre personas LGBTIQ, generan contenido sensacionalista, exponen casos y relaciones sentimentales que provocan comentarios de rechazo. 

Las publicaciones retoman el discurso oficialista sobre la “ideología de género” desinformando y afirmando que los derechos de la población LGBTIQ+ son parte una agenda política del FMLN.

“Increíble el "FMLN" está presentando precandidato para cambiar la constitución y las leyes en la asamblea legislativa y permitir a la comunidad "LGTB" en las escuelas de el salvador”, en el resto de post menciona rechazo y crea afirmaciones de odio. Afirma una de las publicaciones de TendenciaSV.

Para Claudia Palacios, la proliferación de estos discursos de odio son una acción política de las plataformas digitales que responden a intereses de la derecha conservadora. Por ejemplo, la llegada de Elon Musk en X (antes Twitter) dando paso al aumento de estos mensajes o cuando Meta, a manos de Marck Zuckerberg decide eliminar programas en contra de la desinformación.   

Monetización del discurso de odio y su vínculo con el gobierno de Bukele

En el monitoreo se identificaron cuentas que parecen impulsar la monetización del discurso de odio, aprovechan las plataformas como un espacio para que la audiencia legitime su contenido.

El creador de contenido El Jos tiene  casi 220 mil seguidores en  todas sus redes sociales. Su contenido apoya y defiende abiertamente al  gobierno de Bukele y contribuye a la construcción de antagonistas del pueblo.

Para que la audiencia invierta en su canal, ofrece el acceso a “Contenido no censurable que tienes que ver de la oposición”, el primer mes es gratis, luego deben pagar $2,09 mensuales.

Romeo Lemus, con más de 1 millón de seguidores, cuenta con la afiliación a su canal y su tienda online “De Todo Morocho”. Tiene a la venta “merch” de Bukele: desde tazas con diseño a $18.99 hasta sudaderas con cremallera de El Salvador 503 a $45. 

Otros creadores y creadoras de contenido tienen suscripciones o solicitan donación por Chivo Wallet o PayPal con la promesa de continuar la difusión de contenido e involucrar a la población.

Algunos creadores de contenido afirman que su contenido es parte del ejercicio de libertad de expresión. Con ellos, justifican la emisión de sátira y críticas que dañan la imagen y la integridad de otras personas que denuncian y cuestionan el desmantelamiento de la democracia en El Salvador. 

“Cuando hay mensajes que están hechos para difundir información que es falsa y que genera un daño grave a las personas, yo creo importante que haya una discusión y una presión por parte de los periodistas del gremio para que las plataformas digitales puedan actuar y prevenir la difusión de este tipo de mensajes”, señala Claudia Palacios. 

Esta permisividad que parece aprobada por las plataformas y por el gobierno, también traspasa al espacio físico. Como el caso de Sel Ramírez TV3, cuyo nombre real es Selvin Antonio Echeverría, que interrumpió en una vigilia en la que se encontraba Eneida Abarca, defensora y madre buscadora de su hijo desaparecido Carlos Abarca y el Colectivo Herbert Anaya frente a Catedral. 

El 25 marzo de 2026 presentaron un aviso penal ante la Fiscalía General de la República en contra de Selvin por ejercer expresiones de violencia en contra de las mujeres. A la fecha la fiscalía no procesa el aviso penal. 

Lo que sí pasó es que creadores de contenido defendieron a Selvin, retomaron videos para emitir comentarios sobre la inocencia de Selvin y señalar que el Caso de Carlos Abarca estaba siendo instrumentalizado por la oposición. Selvin ha intervenido en otras movilizaciones, como la del 25N y en la marcha de 1 de mayo, donde incita a la violencia a través del humor y la burla.

La libertad de expresión parece que es aplicable para un lado depende de donde vaya dirigido el mensaje, pero que puede implicar una consecuencia para las personas que cuestionen o tengan una idea diferente a la postura oficial. 

“Puedes hacer lo que quieras y no pasa nada, te enaltecen por la labor que haces, si es a favor de quien tiene el poder. Aquí se complica la situación, porque si lo hace otra persona y utiliza la libertad de expresión, pero crítica, no le va a ir igual, es lo que hemos visto con algunas personas aquí en el país”, afirmó uno de los analistas.

Disputar las narrativas y contrarrestar los discursos de odio

Según la encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la evaluación del 7° año de gobierno de Bukele, un 34.2% afirma que es muy probable que una persona que emite una crítica del gobierno y del presidente en redes sociales u otro medio de difusión pueda tener consecuencias negativas. 

Además 20.1% tiene mucho o algo de temor de recibir un tipo de intimidación o amenaza por expresarse sobre cualquier asunto de importancia nacional o sobre las decisiones que está tomando el actual gobierno.

“Se combina con el componente del miedo en un sector de la población y es bien difícil que surjan iniciativas que contrarresten, si no tienen la suficiente fuerza para que nos sintamos acuerpados”, indicó uno de los analistas consultados. 

Es decir, que los mensajes que generan creadores de contenido influyen al ejercicio de la libertad de expresión, a la autocensura y al temor de ser señalado como una persona de “oposición” por el hecho de ser periodista, ser defensora de derechos humanos o participar en política que genera opiniones críticas del gobierno.

Sin embargo, hay expresiones que siguen denunciando injusticias, otras toman la decisión de participar en política. Para Madaí Santos, candidata a la Vicepresidencia por el partido FMLN, reconoce que existe violencia digital y exposición de información privada en redes sociales, pero motiva a no normalizar.  

“No normalicemos la violencia solo porque estemos participando en la política, no tenemos que aguantar los insultos, las amenazas, las humillaciones o los ataques directamente contra nosotros y con nuestra familia”, expresó.

Disputar las narrativas sigue siendo una de las respuestas para contrarrestar los mensajes que generan odio o promueven retrocesos de los derechos de la población y de la democracia. 

En el pasado, el discurso de odio y la desinformación también fueron herramientas de los gobiernos autoritarios en el país. Lo que antes eran boletines, prensa escrita, radio y televisión. Ahora son redes sociales y creadores de contenido, afirman los especialistas. En ese entonces, surgieron otras alternativas para contrarrestar esta información 

Una de estas alternativas que proponen las personas analistas consultadas es el trabajo colectivo y comunitario para profundizar discusiones sobre la realidad nacional y construir propuestas digitales con un contenido alternativo, crítico y que logre desmontar narrativas y hacer  contrapeso a otros canales afines al gobierno. 

Además, Ileana Silva, activista y militante por los derechos humanos en entornos digitales en Uruguay, propone ciertas recomendaciones para combatir el discurso de odio en el espacio de internet.

Tabla elaboración propia.

Según la UNESCO, los discursos de odio son los que más atraen la atención, ya que no solo ofrece mensajes sino que una sensación de comunidad alcanzable. Las personas analistas que se consultaron afirman que los creadores de contenido ofrecen información fácil de digerir y que sean asimilados desde el sentido común. 

Es decir, que el uso de la sátira, la burla, la manipulación de imágenes que se identifican en el monitoreo, no solo entretienen, también al publicarlas de manera repetida favorecen en la construcción de antagonistas y deslegitimar en contra de voces que son críticas.

*Karla y Marta son pseudónimos para proteger la identidad de las víctimas