Caminata Ecológica convoca al cuidado de la Casa Común

La XXVI Caminata Ecológica hizo el llamado a la participación y compromiso de todas las personas para una transformación urgente en beneficio de la Casa Común, debido a que el cambio climático ya no es una amenaza ajena, la población enfrenta calor extremo, altos costos de condiciones de vida,  inseguridad hídrica y alimentaria. 

Por redacción

La Caminata Ecológica realizó su recorrido número 26 con diversas demandas de protección de los ecosistemas de la Casa Común, hizo el llamado a sumarse en el cuidado del medio ambiente  y expresó su preocupación ante las decisiones ejecutadas por las autoridades sin consulta de las comunidades. 

En marco del Día Mundial del Medio Ambiente,  las expresiones colectivas enfatizaron en su llamado para detener proyectos que se realizan en nombre del desarrollo pero que afectan directamente a la dignidad humana, a las comunidades y al medio ambiente. 

La Caminata  Ecológica afirmó que la crisis ambiental ya es un hecho que se manifiesta ante el calor extremo, las pérdidas agrícolas, la escasez de agua y el aumento en el costo de la vida. 

Para las organizaciones e iglesias históricas es alarmante las estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL),  que pronostican una reducción significativa en la producción de maíz, arroz y frijol para Centroamérica. Las causas responden al cambio climático, que empeora la situación de inseguridad alimentaria. 

En El Salvador, más de un millón de personas padecen inseguridad alimentaria, cerca de la mitad de la población vive con inseguridad hídrica, más de 410 hogares enfrentan carencias de servicios básicos y  oportunidades de desarrollo. 

“Somos testigos de cómo las prácticas económicas extractivistas propician proyectos urbanísticos, industriales y comerciales que avanzan sin considerar plenamente sus impactos sociales y ambientales”, firmaron el comunicado. 

María Ramos de Tecoluca, San Vicente, estuvo presente en el recorrido y expresó su postura ante el vertedero de basura que se construye en su comunidad, San Francisco Angulo, y que amenaza a la salud de las personas que habitan en la zona. 

“Ya no tenemos un río saludable, en nuestra comunidad también baja agua contaminada y con el basurero será más contaminación” agregó María Ramos. La comunidad ha denunciado la aprobación del proyecto sin consulta pública y que vulnera sus derechos a la salud, a la justicia y a un ambiente sano. 

Otra de las preocupaciones,  es la reciente tala de árboles en la finca el Espino para construir el  Centro de Ferias y Convenciones (CIFCO). Pese a que más de medio millón de personas solicitaron detener este proyecto debido a los impactos en la recarga hídrica y daño a la biodiversidad, el mismo continúa ejecutándose por el gobierno salvadoreño. 

El Movimiento Todos Somos El Espino ha solicitado reiteradamente espacios de diálogo con las autoridades para presentar sus propuestas y obtener información clara del proyecto. Hasta el momento no han tenido una respuesta directa. 

“Según las declaraciones se va a preservar un 70% del área natural de esa zona, queremos entender quién va a velar porque eso sea así y  cuáles son las instituciones que van a dar seguimiento, ¿Cómo el área de un centro de convención va a coexistir con un área donde habitan animales?”  cuestionó una representante del Movimiento Todos Somos El Espino que participó en el recorrido.  

Además, la Caminata Ecológica puntualizó particularmente en la derogación de la Ley de Minería Metálica y que se respete el consenso nacional logrado en 2017 para proteger la vida frente a las amenazas de la minería metálica. 

Frente a los problemas que enfrenta la casa común, la Caminata Ecológica reconoció a las comunidades, juventudes, mujeres, pueblos indígenas y resto de la población por demostrar signos de esperanza y de compromiso por el cuido de los ríos y de los bosques con iniciativas como proyectos de agroecología y con trabajo organizativo que vela por la defensa de los territorios.