Nunca más nos sacarán de las canchas -Por Edith Elizondo-

Por Edith Elizondo, feminista

No hay duda que la situación del fútbol femenino está en un momento histórico: tiene visibilidad y las jugadoras rompen el silencio ante abusos, como la denuncia de las jugadoras del Club Deportivo Águila, quienes no jugaron ante Santa Tecla F.C. como protesta por la falta de condiciones mínimas o la denuncia en redes sociales de las seleccionadas nacionales ante la información que circulaba que algunos clubes de la Primera División quieren erradicar liga femenina.

Para nadie es un secreto que los equipos de fútbol se vieron en la obligación de crear una liga femenina para cumplir los estándares de la FIFA, ente rector del balompié a nivel mundial y que exige una serie de requisitos. 

En nuestro país, una de las peticiones de la FIFA es que los clubes tengan representación en la liga femenina o proyectos en pro del fútbol femenino, sin embargo, algunos clubes ven al fútbol femenino como una carga y un gasto innecesario aún cuando recibieron por parte de la Federación Salvadoreña de Fútbol medio millón de dólares que FIFA entregó a cada asociación miembro de manera exclusiva al fútbol femenino y su desarrollo posterior a la pandemia del covid-19. 

Es evidente que no existe igualdad, ni real ni teórica, es incluso más complicado que en otros sectores porque el fútbol siempre ha estado muy marcado por el machismo y el dominio de los hombres en los espacios.

Las jugadoras exigen que se les tome en serio, exigen disponer de los medios adecuados para prepararse porque son jugadoras de Primera División, sus protagonistas merecen el reconocimiento de su trabajo. Pero sobre todo estas mujeres (las que estuvieron antes, las que se han plantado y las que vendrán) merecen ser tratadas con respeto como deportistas. 

La desigualdad no solo se radica entre el fútbol femenino y masculino, sino que no todas las jugadoras tienen las mismas posibilidades. Algunas jugadoras perciben viáticos, pero eso varía según cada club. No en todos los clubes cobran viáticos y no es el mismo para cada jugadora. Es muy injusto porque ellas son trabajadoras del deporte.

El fútbol merece desterrar para siempre comportamientos machistas por eso es tan necesario el feminismo, para cambiar nuestro rol en la sociedad y denunciar todas las desigualdades sólo por el hecho de ser mujeres. Vamos a luchar por nuestros derechos, vamos a conquistar las canchas. 

Dentro de todo lo negativo, es importante reconocer la jornada inolvidable que nos regalaron en la final del fútbol femenino entre Alianza Women F.C. y Club Deportivo FAS Femenino. No decepcionaron en una emocionante final que se definió en los penales con triunfo para las FAS 3-2.

¡Sigamos conquistando derechos y espacios!

NO ESTÁN SOLAS

1 Comment

  1. Eso es lo que pasa cuando se invierte sin conocer el meracado, a mi no me gusta el fútbol en general, pero es obvio para mi que el 90% del mercado ve fútbol masculino y hay pocos que les interesa ver el el fútbol femenino…. Si un producto no es interesante para el mercado se convierte en un gasto.
    Esto no tiene nada que ver con el machismo o feminismo, es solo simple lógica de oferta y demanda, ahora si por ideología lo quieren ver así está bien es su problema pero si yo fuera dueño de un equipo y tengo un gasto tan grande que no tiene ningún retorno sin pensarlo eliminaría el gasto.. entonces a menos que la FIFA siga subsidiando el capricho de hacer una liga femenina dudo mucho que avance mucho

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