15 años de Ciudad Mujer: El debilitamiento de un programa clave para los derechos de las mujeres 

Son 15 años de existencia del Programa de Ciudad Mujer, que en sus inicios fue señalado como un proyecto modelo en el acceso a servicios para mujeres y que respondió a las demandas para la mejora de rutas de atención a mujeres víctimas de violencia. Ahora, la apuesta es diferente, este 2026, el nombre de Ciudad Mujer desaparece del presupuesto y, con los años, el financiamiento sigue disminuyendo afectando en los derechos de las mujeres a servicios especializados de salud, formaciones, autonomía económica y acceso a la justicia.

Por Redacción

Este año se cumplen 15 años del lanzamiento del programa Ciudad Mujer, un modelo reconocido internacionalmente por el aporte a la atención de mujeres en situación de violencia. Sin embargo, el programa ha enfrentado diferentes cambios que afectan la naturaleza con la que se creó: el traslado a diferentes instituciones y ministerios, el cambio de nombre en la línea presupuestaria, la disminución de su financiamiento y cobertura, afectando directamente a las mujeres que son usuarias de diversos servicios. 

En 2011, se lanzó el programa de Ciudad Mujer, impulsado por la ex primera dama Vanda Pignato a través de la Secretaría de Inclusión Social (SIS). El propósito era crear un lugar seguro y accesible para las mujeres, donde podían recibir atención integral en un solo lugar. 

El programa ofrecía servicios como atención psicológica, asesoría legal, consultas médicas, realizar controles de ginecología y mamografías.  Mientras ellas recibían esos servicios, sus hijos o hijas eran atendidos en el módulo infantil. 

Ciudad Mujer reunió a 18 instituciones estatales y brindaba más de 20 servicios enfocados en la  participación económica de las mujeres, su formación, atención a la  salud sexual y reproductiva y a la promoción de una vida libre de violencia. De esta manera, las rutas de atención a mujeres víctimas de violencia eran más accesibles y evitaba que se trasladarán de una institución a otra, implicando costos y tiempo para las mujeres.

La cobertura de las seis sedes de Ciudad Mujer logró un promedio de 500 mujeres usuarias al día.  Según el informe de El Salvador sobre la aplicación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing en 2019, desde 2011 a 2019 se atendió a 2.1 millones de mujeres usuarias brindando más de 5.1 millones de servicios.

Además, el personal estaba especializado en las áreas de atención de los diferentes módulos, recibían capacitaciones sobre sensibilización y derechos de la mujer y la niñez. “La idea central era que ese espacio fuera seguro, en el que las mujeres podían acudir libremente, se sintieran seguras de expresar la situación que estaban viviendo, porque generalmente eran mujeres violentadas las que llegaban, enfrentaban diferentes tipos de violencia, ya sea económica, psicológica y física”, comenta una ex trabajadora de la Secretaria de Inclusión Social, que por seguridad se mantiene en anonimato.

El programa tenía previsto implementar una  segunda fase para ampliar su cobertura, pero en 2019,  enfrentó diversos cambios ante la entrada de un nuevo gobierno, lo que ha implicado en estos años el debilitamiento financiero, el cierre de los canales de comunicación y la centralización de información. 

Una de las primeras decisiones del gobierno de Nuevas Ideas fue el traslado de Ciudad Mujer hacia el Ministerio de Desarrollo Local, bajo la dirección de María Chichilco. A partir de entonces. los canales de comunicación quedaron inactivos, la información se centralizó, lo que derivó en el abandono las redes sociales oficiales de Ciudad Mujer, según constató  La Brújula a través del monitoreo de estas redes sociales La última publicación es del 1 de junio de 2019, donde se compartió el mensaje a la nación del entonces presidente constitucional Nayib Bukele. 

En 2022, la Asamblea Legislativa otorgó la administración del programa al Instituto para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), otra institución que enfrenta su total desmantelamiento. La presidencia de la Junta Directiva del ISDEMU ha cambiado en diversas ocasiones, incluyendo a la diputada Suecy Callejas en 2020, quien más adelante propuso al pleno legislativo el traslado de Ciudad Mujer a esta institución.

Con los años el presupuesto destinado a programas específicos para las mujeres ha sufrido reducciones. En 2020 hubo un recorte de $22.1 millones de programas específicos para las mujeres entre ellas Ciudad Mujer que pasó de un presupuesto de más de $11 millones en 2019 a $9.6 millones en ese mismo año, según Panorama Económico.  

En 2022, la Asamblea Legislativa otorgó la administración del programa al Instituto para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), otra institución que enfrenta su total desmantelamiento. La presidencia de la Junta Directiva del ISDEMU ha cambiado en diversas ocasiones, incluyendo a la diputada Suecy Callejas en 2020, quien más adelante propuso al pleno legislativo el traslado de Ciudad Mujer a esta institución.

Con los años el presupuesto destinado a programas específicos para las mujeres ha sufrido reducciones. En 2020 hubo un recorte de $22.1 millones de programas específicos para las mujeres entre ellas Ciudad Mujer que pasó de un presupuesto de más de $11 millones en 2019 a $9.6 millones en ese mismo año, según Panorama Económico.  

Para Mariana Moisa, activista feminista, las reducción del presupuesto significa la eliminación del programa. Posterior a la pandemia, el presupuesto pasó de $9.5 millones en 2021, luego en 2022 cayó con una asignación de $6.5 millones hasta el año 2025 que disminuyó a $5.7millones. 

En 2026, el presupuesto ya no incluye a Ciudad Mujer como línea de trabajo; en su lugar aparece bajo la dominación Autonomía y empoderamiento de las Mujeres, con un financiamiento de $3.7 millones de dólares, según detalla el presupuesto de la institución. Con este monto, el ISDEMU debe sostener los servicios de 7 sedes del programa. 

Además, el despido de más de 100 empleadas del ISDEMU a finales de 2024 afectó la calidad de los servicios de la institución y de las sedes de Ciudad Mujer. “Las mujeres ya no no tienen esa atención de calidad porque se reduce el personal, ya no se tiene la capacidad de atender la demanda que puede haber de las mujeres que necesitan interponer alguna denuncia”, afirmó la ex trabajadora.

También señaló que, luego de este traspaso, el personal que estaba especializado en los módulos de atención de Ciudad Mujer, tuvieron que dedicarse a otras áreas dentro de ISDEMU ajenas a su experiencia. 

Gobierno convierte Ciudad Mujer en Centros Especializados de la Mujer

Durante la sesión ordinaria N° 100 de la Asamblea Legislativa, el 3 de marzo de 2026,  la diputada Suecy Callejas mencionó a los Centros Especializados de la Mujer (CEM), con siete sedes en el país: San Martín, Colón, San Miguel, Santa Ana, Usulután, Morazán y Sonsonate. 

En la intervención Suecy Callejas sostuvo que ningún gobierno se había preocupado por la vida de las mujeres y niñas, “el gobierno del presidente Nayib Bukele a través de los centros especializados para la mujer que administra ISDEMU atiende más de 400 mujeres diariamente a nivel nacional en sus siete sedes”, afirmó la diputada. 

La descripción que realiza la diputada es similar a lo que una vez fue el programa de Ciudad Mujer. Las primeras seis sedes fueron instaladas entre los años 2011 y 2016, la séptima sede estaba incluida en la fase 2 para la ampliar la cobertura en Sonsonate, Chalatenango y La Unión. Sin embargo, la sede de Sonsonate fue inaugurada en 2022 por el gobierno de Nuevas Ideas y con el nombre de Centro Especializado de la Mujer.

Es decir, el gobierno de Nuevas Ideas solo ha inaugurado un centro de siete que menciona en su discurso. En las páginas de redes sociales del ISDEMU, comparte contactos de teléfono y WhatsApp de las siete sedes de los CEM para que las personas interesadas se contacten y reciban información de los servicios.

La Brújula llamó a las siete sedes para conocer los servicios que tienen disponibles, solo respondieron dos. Las personas encargadas de la llamada señalaron los módulos de salud, de autonomía económica, atención a la violencia y atención infantil. Al consultar sobre formaciones o capacitaciones disponibles, solo mencionaron que esa información la proporcionará al llegar a una de las sedes.

Según datos presentados en el portal de transparencia del ISDEMU, son 26,197 el total de servicios brindados de octubre a diciembre de 2025, esta cantidad se convierte en un promedio de 400 servicios brindados al día por todas las sedes, siendo salud integral el más demandado.  Sin embargo, no hay un dato que refleje la cantidad de usuarias únicas que han accedido a estos servicios, por lo que no es posible determinar cuántas mujeres distintas fueron atendidas, pues el número de servicios brindados no equivale a usuarias atendidas

Las mujeres son las principales afectadas 

Ciudad Mujer no solo proporcionaba atención médica y asesoría legal, también era una puerta para que las mujeres desarrollaran su autonomía económica. A través de talleres y proyectos autosostenibles, se les brindaba asesoría para fortalecer sus capacidades en gestión de recursos propios y así optar a mejores condiciones de vida. 

Sin los servicios de atención  que ofrecía  Ciudad Mujer,  las usuarias que se encuentran en el interior del país deben buscar otras opciones. Pero, el panorama es desalentador. El sector salud va decayendo tras los despidos de más 8 mil personas trabajadoras, organizaciones denuncian la saturación de hospitales en el centro del país, el aumento de desempleo y la falta de respuestas de instituciones.  

Además, la Asamblea Legislativa aprobó modificaciones a la Ley de fomento, protección y desarrollo para la micro y pequeña empresa en la que se eliminan los lineamientos creados para erradicar las brechas de género y favorecer la capacidad empresarial para las mujeres Entre ellas: programas de financiamiento con enfoque de género, la promoción de coinversiones con potencial de crecimiento y la empleabilidad de manera igualitaria para las mujeres. 

El programa de Ciudad Mujer buscaba acercar los servicios a las mujeres, llegaban a los mercados, centros educativos y hospitales, con el fin de fomentar la participación activa de las mujeres que no podían llegar  debido a sus trabajos o estudios.

“Ahora se atienden a las infancias, pero no a quien garantiza el cuidado de las infancias y al final es un problema muy grande”, puntualiza Moisa, ya que los Centros Especializados para la Mujer ha cambiado a un enfoque de infancia, sin atender a las mujeres que son encargadas del cuido y que las políticas de eliminación de estos programas favorece la sobrecarga de trabajo y aumento en la desigualdad de género. 

Las mujeres no tienen muchas opciones, debido a que las organizaciones sociales enfrentan persecución ahogando la capacidad administrativa para llegar a los territorios y ofrecer servicios que deberían ser proporcionados por el Estado. 

A lo largo de 15 años, Ciudad Mujer ha demostrado que este tipo de programas favorecen a las mujeres cuando el interés está centrado en eliminar barreras de desigualdad y aumentando esfuerzos para la ampliación de sus servicios. 

El llamado de las organizaciones es a seguir denunciando los retrocesos de programas que favorecen a mujeres, diversidades, juventudes, adultos mayores y personas veteranas de guerra. Estos programas tenían como función principal erradicar la desigualdad y favorecer el acceso a servicios de salud, empleo, apoyo económico, autonomía y mejores condiciones de vida.