Agricultoras reportan pérdidas y falta de apoyo para sus cultivos

La Asamblea Legislativa declaró el pasado 7 de octubre emergencia nacional por la sequía que afecta al país, una medida que tendrá una vigencia de seis meses y que permitirá al Gobierno movilizar recursos para atender sus efectos.

La declaratoria ocurre mientras agricultores ya reportan pérdidas en sus cultivos y organizaciones del sector advierten que las medidas anunciadas no serán suficientes para enfrentar las pérdidas y proteger la producción de alimentos.

Por. Redacción

La sequía por el fenómeno del niño ha provocado hasta la fecha un 20% de pérdidas en la siembra, esto equivale a 2.394 millones de quintales de maíz y 78.000 quintales de frijol.

En agosto, la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios, CAMPO, advertía que la falta de lluvias ponía en riesgo la siembra postrera, que concentra buena parte de la producción nacional de frijol, además de una parte importante del maíz. Para entonces, la gremial estimaba que estaban en riesgo hasta 6.9 millones de quintales de estos granos.  

Entrevista Frente a Frente 19 de agosto de 2026 conLuis Treminio, presidente de la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores, CAMPO

Casi dos meses después de estas advertencias, la Asamblea Legislativa aprobó en la plenaria del 7 de octubre la declaratoria de emergencia nacional por la sequía, con una vigencia de seis meses. La medida fue respaldada por diputados de Nuevas Ideas, pero también recibió cuestionamientos de ARENA y VAMOS, que señalaron la tardanza de la respuesta y plantearon dudas sobre el manejo de los recursos destinados a atender la emergencia. 

El diputado de ARENA, Francisco Lira, recordó que en agosto presentó una propuesta para que el Ministerio de Agricultura y Ganadería elaborará un plan de mitigación ante la sequía prolongada. Cuestionó que esa iniciativa no recibiera el respaldo de la mayoría legislativa y que ahora la propuesta del GOES se aprobara mediante dispensa de trámite, sin una discusión previa.

Lira también expresó su preocupación por el uso de los recursos durante la emergencia y pidió que la declaratoria no se convierta en una vía para evadir las normas de compras públicas. 

La diputada de VAMOS, Claudia Ortiz, también advirtió sobre los riesgos de flexibilizar los controles en las compras públicas. Recordó el manejo de los recursos durante la pandemia de covid-19. Ortiz señaló que las declaratorias de emergencia pueden habilitar excepciones a las normas de contratación pública y pidió transparencia en el uso de los fondos estatales. 

La sequía golpea los cultivos de las mujeres agricultoras 

Más allá de los cuestionamientos sobre la respuesta del Gobierno, la sequía ya tiene efectos concretos en quienes dependen de la agricultura para sostener sus hogares. Las mujeres agricultoras también enfrentan las pérdidas en sus cultivos y las dificultades para mantener la producción. 

Representantes de la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA) señalaron que la sequía también ha limitado el acceso de agricultoras y agricultores a programas de apoyo para la producción.

La organización explicó que, como parte de una alianza con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), presentó un listado de comunidades para que fueran incluidas en el programa de aumento a la producción, que contempla la entrega de paquetes agrícolas de granos básicos. Sin embargo, varias quedaron fuera porque se encuentran en el corredor seco y no cuentan con acceso suficiente al agua para garantizar las cosechas.

“El ministerio nos hizo la observación que en alguna de las zonas, por ejemplo, de Metapán, otra zona de de aquí de San Vicente, algunas de Morazán, otras de La Paz, nos dijeron que iban a quedar a fuera del programa porque están dentro del corredor seco, porque va a ser una pérdida, o sea, no tenían ellos la garantía de que la producción se diera”, mencionó una de las agriculturas de la zona.

Además agregó que hasta el momento no se han recibido visitas de técnicos del MAG para evaluar las pérdidas que se han tenido dentro de la propiedad. Este año no hemos tenido ninguna evaluación por parte de las entidades del gobierno.

Estamos abandonadas, se puede decir, porque cada quien está viendo cómo remediar la situación y cómo se logra volver a sembrar las veces que sea necesario”.

Ante la falta de paquetes agrícolas de maíz, las agricultoras sembraron frijol para continuar produciendo alimentos/ FOTO: Cortesía ANTA

En este terreno, donde antes sembraban maíz. Las agricultoras no pudieron volver a cultivar por la falta de apoyo para la siembra/ FOTOS: Cortesía ANTA

Las agricultoras han tenido que buscar alternativas para sostener la producción, incluso con recursos propios, mientras enfrentan pérdidas en sus cultivos y mayores gastos para cubrir la canasta básica. Sin una evaluación de los daños ni apoyo suficiente para volver a sembrar, la recuperación de sus parcelas sigue dependiendo de sus propios esfuerzos, en medio de una sequía que pone en riesgo tanto sus cosechas como la alimentación de sus familias.