Entre despidos y persecución, la clase trabajadora salió a las calles el 1 de mayo

El 1 de mayo, diversas luchas de la clase trabajadora fueron escuchadas en las calles de San Salvador, donde resaltaron la importancia de la unidad y del poder de la población para garantizar un futuro mejor. Asimismo, las organizaciones denunciaron los despidos masivos en el sector salud y educación, la situación que enfrentan las mujeres vendedoras, la discriminación y desigualdad para las mujeres en el sector laboral, las capturas arbitrarias en contra de personas defensoras de derechos humanos y de personas inocentes por el Régimen de Excepción. 

Por Redacción

El pasado 1 de mayo, organizaciones sociales, feministas y sindicales estuvieron presentes en las calles de San Salvador para demostrar su preocupación ante el deterioro de los derechos laborales, sindicales y condiciones de vida en El Salvador. 

La marcha del 1 de mayo representa una forma de reivindicar la lucha por los derechos de las personas trabajadoras. Una de las denuncias fue el impacto en las condiciones de vida ante el despido masivo de más de 40 mil personas trabajadoras de los sectores salud y educación. 

Muchas personas quedaron inclusive debiendo sueldos, a la fecha, todavía hay personas que no han sido indemnizadas”, manifestó una de las participantes de la marcha del sector salud y agregó que las personas despedidas enfrentan una situación económica grave. 

Un docente de Bases Magisteriales, agregó que, son más de seis años sin revisión de salarios, desobedeciendo el artículo 33 de ley de la carrera docente, en la que establece que debe ser revisada cada tres años. 

“Nuestros salarios siguen igual mientras la inflación aumenta, tenemos que hacer frente a los gastos mensuales”, afirmó. 

Además, Roxana Rivera comentó que los despidos arbitrarios y prestaciones bajas no están acorde a las condiciones de vida. Solicitó que a las personas despedidas les den oportunidad de culminar el  tiempo para lograr la pensión. 

Bases Magisteriales señaló que un día antes de la marcha, fueron notificados de la supresión de plazas de personal docente en Cabañas. “En la historia de este país, jamás habíamos visto actuar a funcionarios de una manera arrogante y prepotente, despidiendo a compañeros enfermos, a personas que les falta 1 año para pensionarse “ dijeron.

Las organizaciones señalaron las formas de criminalizar la actividad sindical y la defensa de derechos laborales. Mediante la apertura de procesos administrativos y judiciales en contra de personas sindicalistas. 

Asimismo, señalaron las condiciones de vida y los altos costos de la canasta básica que impactan más a las mujeres que son las encargadas de sostener a sus familias. Las mujeres que participaron señalaron la desigualdad en la situación laboral para las mujeres, un retroceso de hasta 30 años. 

¡El silencio no es opción para nuestra reivindicación! fue una de las consignas del 1 de mayo, en la que las mujeres también denunciaron la discriminación en los lugares de trabajo, la pérdida de servicios de seguridad social para las mujeres, la detención de Ruth López, la violencia sexual y pidieron garantizar todos los derechos de las mujeres. 

“Marchamos por las vendedoras que son perseguidas por los agentes del CAM, por los agentes de este sistema que quieren arrebatar lo único que tienen para sobrevivir, porque sí, Nos quieren sobreviviendo con lo mínimo, no viviendo”, afirmó Keyla Cáceres, de la Asamblea Feminista. 

También, las madres y familias de personas víctimas del régimen de excepción se sumaron a la marcha para exigir la derogación del Régimen de Excepción, independencia judicial, no realizar juicios masivos y que se garantice un Estado de Derecho. 

Ante el retroceso de los derechos, las organizaciones afirmaron que el 1 de mayo, es una fecha para recordar a la población que es un momento de recuperar la unidad y marchar por la justicia y un futuro mejor. Resaltaron que ¡Solo el pueblo, salva al pueblo! .