Carol: amarnos en tiempos hostiles.

Por: Sara Bugambilia

“Siento que estoy en el desierto con las manos extendidas y tú estás lloviendo sobre mí.” - Patricia Highsmith, Carol

Hace unos días terminé de leer Carol, de Patricia Highsmith, y desde entonces su lenguaje poético y político no ha dejado de acompañarme. El texto despierta emociones diversas y complejas: un profundo sentimiento de injusticia, pero también el deseo urgente de imaginar, expandir y construir relaciones más libres desde una erótica lésbica. Publicada en 1952, Carol, fue una obra revolucionaria que irrumpió en la literatura cuir al mostrar que otros finales eran y siguen siendo posibles.

La novela quiebra las narrativas estigmatizantes que históricamente han reducido la experiencia LGBTIQ+ al dolor, el castigo o la tragedia. En el epílogo, Highsmith escribe sobre las cartas que recibió de lectoras que le agradecían haber narrado una historia de amor entre dos mujeres que no terminaba en la muerte ni en el arrepentimiento. Dos personas del mismo sexo que se enamoran, sobreviven y continúan: un gesto radical que abrió un horizonte de esperanza para las historias lésbicas de la época.

Años después, la novela fue llevada al cine, ampliando su alcance y vigencia. La trama gira en torno a Carol y Therese, quienes se enfrentan a los conservadurismos de la época mientras construyen un vínculo afectivo en medio de múltiples violencias. La obra despliega sus contradicciones, deseos, miedos y procesos de transformación. Therese, atraviesa una relación heterosexual en la que no es feliz. Conoce a Carol en una tienda, queda cautivada por su presencia, se pierde en su mirada y comienza un camino íntimo de reconocimiento de su deseo lésbico.

Carol, por su parte, se encuentra en pleno proceso de divorcio. Es una mujer segura de sí misma y consciente de su sexualidad. Decide separarse de su esposo, con quien tiene una hija, y aunque el temor a perderla la atraviesa, no está dispuesta a sacrificar su identidad para conservar una vida que la niega. Su decisión es profundamente política: elegirse a pesar de los mandatos sociales.

Elegirnos y enredarnos

“¿Cómo era posible tener miedo cuando las dos se hacían más fuertes juntas cada día?” -Patricia Highsmith, Carol

Este libro nos recuerda que podemos elegir la felicidad y la plenitud; que es posible imaginar y construir vidas dignas como lesbianas, incluso en contextos profundamente hostiles. Aún hoy sentimos miedo al tomarnos de la mano en espacios públicos. No siempre podemos nombrarnos en voz alta. Nos enfrentamos a una avanzada autoritaria que busca borrar la diferencia y castigar las disidencias. En una Centroamérica atravesada por múltiples fascismos, se vuelve urgente tejer redes entre nosotres: lesbianas, bisexuales, pansexuales, trans y no binaries.

Narrar nuestras historias desde el gozo es un acto de resistencia. Amarnos puede y debe ser un recordatorio de la libertad de ser. Deseo que construyamos afectos que rompan con el mandato heterosexual, que nos potencien desde una erótica expansiva y colectiva. Al leer este libro me resonaron las palabras de Audre Lorde, escritora lesbiana y afrodescendiente, quien nos propone lo erótico como una fuente de poder e información vital para nuestras vidas. Desde ahí surge la necesidad de reflexionar y sentipensar juntes sobre la fuerza transformadora del deseo en nuestra cotidianidad.

Construyamos amores libres. Conectemos con la erótica como potencia política y transformemos las opresiones patriarcales, porque en cada beso lésbico habita una revolución.

“Entonces Carol le deslizó el brazo alrededor del cuello y sus cuerpos se encontraron como si todo estuviera preparado. La felicidad era como una hiedra verde que se extendía por su piel, alargando delicados zarcillos, llevando flores a través de su cuerpo.” - Patricia Highsmith, Carol

Sara Bugambilia. Lésbika pansexy. Activista transfeminista y abortera Centroamericana.