Después de 34 años de la firma de los Acuerdos de Paz, comunidades repobladas y organizaciones populares señalan la importancia de este hecho histórico y el retroceso de las garantías de los derechos humanos. Invitan a la población a unirse en la lucha por una nueva democracia.
Por: Redacción
Con el lema: “Pueblo en unidad construyendo un futuro de paz, justicia, democracia y dignidad» las organizaciones sociales, populares, personas veteranas de guerra y de comunidades históricas marcharon el 25 de enero para conmemorar los 34 años de la firma de los Acuerdos de Paz.
Las comunidades repobladas de Cabañas, Chalatenango, Cuscatlán, Usulután y otros departamentos reivindicaron el significado histórico de los Acuerdos de Paz para las comunidades que sufrieron la represión y el exilio en el conflicto armado.
“Los Acuerdos pusieron fin a doce años de cruenta guerra civil y cinco décadas de militarismo atroz; por tanto, no son «una farsa», como dice el relato negacionista del actual gobierno”, afirmaron en el comunicado.
Además, señalaron que la ineficacia de los Acuerdos de Paz es el resultado del modelo económico que niega los principios democráticos agravando las desigualdades que había causado la guerra.

Durante la marcha, diversos liderazgos de movimientos y organizaciones denunciaron una crisis de retroceso democráticos en el país, donde las principales instituciones como la Procuraduría de Derechos Humanos y Policía Nacional Civil, creadas en los Acuerdos de Paz, no garantizan protección a la población.
“Los espacios para la defensa de los derechos humanos y de los territorios se han reducido casi a la nada”, expresó Ana Cisneros sobre su preocupación por el deterioro en la defensa de los derechos humanos. También, señaló que la conmemoración de la firma de los Acuerdos de Paz, es importante para mantener la memoria de su madre, Irma Cisneros, quien fue desaparecida el 12 de septiembre de 1982, su crimen sigue impune.
Este año, se cumplirán cuatro años del Régimen de Excepción y las madres siguen pidiendo la libertad para sus familiares inocentes que fueron capturados arbitrariamente sin tener acceso a un debido proceso.

Asimismo, el 2026 inicia con el despido masivo del sector salud y despojos a las comunidades de sus territorios como el caso del relleno sanitario en Tecoluca. “Cuando el pueblo salve al pueblo, podremos decir que este país está en desarrollo, está libre y en paz”, dijo Erika, representante del personal de salud que fue despedida en diciembre.
Las comunidades históricas y las organizaciones hicieron el llamado al despertar ciudadano para este 2026, en la que invitan a la población a organizarse y luchar por las causas justas, “Es nuestro llamado urgente y nuestra propuesta a todos los salvadoreños y salvadoreñas que queremos un mejor país, con una nueva democracia y un nuevo modelo económico” señalaron.