Cuando los sueños no tienen límites: Ángela Pineda llega a la NASA

 La dedicación por la robótica llevó a Ángela Pineda a la NASA y hoy sus sueños no tienen límite. Su historia es una inspiración en el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, para que otras descubran su pasión por una carrera STEM.

Por Redacción

Fotografías: Cortesía

“El límite no es el cielo; si logré llegar a la NASA todos pueden lograrlo”, fueron las palabras que marcaron a Ángela Pineda cuando estuvo en la NASA. La frase fue dicha por uno de los ingenieros de la agencia. 

En noviembre de 2025, Ángela participó durante una semana en el campamento del International Air and Space Program en la NASA. En esta experiencia aprendió a volar un avión, realizó simulaciones de paracaidismo, misiones en la Estación Espacial Internacional y misiones de robótica bajo el agua con equipo de buceo.

“No sé manejar carro ni moto, pero sí un avión”, dice entre sonrisas y orgullo Pineda.

Angela Pineda, de 25 años, cursa  cuarto año de Ingeniería de Sistemas Informáticos en la Universidad de El Salvador y trabaja como coordinadora del aula STEM en el Liceo Salvadoreño. 

El proceso para llegar a la NASA inició en 2022, con la inscripción de su proyecto innovador, un sistema autónomo de drones con mini propulsores para inspeccionar daños en naves durante las misiones espaciales, evitando que el equipo de astronautas ya no tuviera que salir y revisar. 

El proyecto  fue evaluado por personas expertas de la NASA y la empresa AEXA, quien es el principal impulsor del programa. 

Además de las prácticas técnicas, Pineda tuvo la oportunidad de conocer a astronautas y mujeres ingenieras que trabajan en la NASA. Ellas me inspiraron bastante porque intentaron muchas veces estar en la NASA, pero no se rindieron, aunque en la primera oportunidad les habían dicho que no”, afirma.

Durante el campamento, Ángela realizó un proyecto grupal enfocado en las misiones a Marte. Junto con sus compañeros de México, hicieron un traje espacial con múltiples sensores de inteligencia artificial y un holograma, logrando el segundo lugar.

Su curiosidad por la tecnología inició cuando cursaba séptimo grado y tuvo su primer taller de robótica con el Ingeniero Ramón Recinos. Años después, mientras cursaba bachillerato general, apoyó en el Centro Escolar España en el club de robótica.

Ahora sus sueños vuelan más alto, espera iniciar una segunda carrera en Ingeniería en robótica, seguir estudiando nuevos cursos y aplicar a un trabajo relacionado con la NASA.

Pineda, también se dedica a inspirar a las nuevas generaciones, enseñándoles de una manera divertida el área STEM, especialmente la robótica. “A las niñas, jóvenes, mujeres adultas si tienen una espinita de curiosidad por el área de la ciencia o de la tecnología, les invito a que lo intenten, con intentarlo, no perdemos nada” concluye.

La historia de Ángela Pineda es una inspiración para que otras mujeres se apasionen por las ciencias y sepan que pueden llegar más allá del cielo y las estrellas.